A partir de los 25 años la producción natural de colágeno empieza a bajar, y con ella la firmeza y elasticidad de la piel. El colágeno marino es de los más valorados por su alta biodisponibilidad: sus péptidos son pequeños y el cuerpo los absorbe con facilidad.
¿Qué puede aportar? Apoya la hidratación y la elasticidad de la piel desde dentro, contribuye a suavizar la apariencia de líneas finas y, además, acompaña la fuerza del cabello y las uñas.
No es magia instantánea: la piel se renueva por ciclos, así que la constancia es lo que marca la diferencia. La mayoría empieza a notar cambios entre la semana 4 y la 8 de uso diario.
Para potenciarlo, acompáñalo de vitamina C (favorece la síntesis de colágeno), buena hidratación y protección solar diaria. Glow Keeper combina colágeno marino con activos pensados para la belleza de adentro hacia afuera.